martes, 22 de marzo de 2011

UN ALMA DESESPERADA

Puerto Inca
Cuando contamos leyendas, siempre creemos que pasaron en la época en que los Españoles invadieron América y se transmitieron de generación en generación, hasta llegar a nuestros días, pero hoy quiero contar una, que tal vez al leerla les recordará a la llorona de siglos pasadas, pero ésta ocurrió a finales del siglo XX.

Me contaron que por aquella época vivía una hermosa mujer de 25 años, llamada Carmen, era casada con un jóven emprendedor que juntos administraban una pequeña residencial a las afueras de Puerto Inca. El lugar era muy acogedor, lo que mas dinero les dejaba era el restaurante donde preparaban ricos churrascos, mariscos, yapingachos, cangrejos, etc... era la parada fija de todo aquel que se dirijía a Naranjito, Pasaje, Machala a todas esas zonas bananeras de nuestro país y también los que iban  a la sierra por la vía del cajas.