miércoles, 16 de febrero de 2011

AMAR.VIVIR Y MORIR

Por: Pamela Figueroa



Hace mucho tiempo conocí a una persona, que ahora es mi mejor amiga, cuando me la presentaron yo estaba pasando por un momento difícil en mi vida, lloraba y no había nadie que me consolara. Ese día me dijo: -Te voy a contar una historia-.

Miriam es una hermosa mujer de 71 años, con su mente muy lúcida, su físico, es de una mujer distinguida, su piel blanca como porcelana, muy bien cuidada a pesar de la edad, es alta, nunca pasaría desapercibida porque tiene ese don aire de distinción.

Vive con su actual esposo, en un departamento frente al río con una vista espectacular, hace que te sientas parte del paisaje.

Me sirvió una taza de café, unos bocaditos y se sentó cómodamente en un sofá, tomó un sorbo de café, me miró y sonrió, hubo silencio, mientras se acomodaba.