lunes, 16 de julio de 2012

EL CRIMEN PERFECTO

Por: Pamela Figueroa




 

¡OHHH! ¡QUE DOLOR! ¡QUE GANAS DE MORIRME TENGO!

Han pasado 3 años desde que te fuiste... y todavía te extraño... quisiera que todo fuera como antes... tú en casa... disfrutando de nuestra compañía y de nuestros hijos...

Pero que dolor ¡Ya no estás!... estoy sola... con mis hijos que hacen por momentos que me olvide de ti... pero tu recuerdo siempre está presente...

Quisiera morirme... pero no puedo... veo a mis hijos... y pienso quien los cuidará... quien los querría más que yo... no, no... no es justo para ellos...

Y tú estarías feliz de mi muerte ya no te sentirías mal por tu traición... y disfrutarías mejor tu nuevo amor...

No... no soy tan buena, para darte esa felicidad... no te mereces que yo sea buena... por lo que he decido que no seas feliz nunca mas... que pases de dolor en dolor para que sientas lo que yo siento... y nunca más vuelvas a hacerme daño...

Hoy he decidido que debes sufrir... hoy he decido que nunca más vas a ser feliz.... tengo que pensar cómo hacerlo... no solamente decirlo... ¡Hoy comienza mi venganza!...

Voy a seguirte a ver qué es lo que haces... todos los días...

Lunes 8 am... me dirijo a la casa de Luis...

Llegué tarde ya había salido para su trabajo...

9: 15 me parqueo y me dirijo al edificio que esta frente de su oficina... Subo al ascensor, al piso... 12... hay muchas oficinas... toco todas las puertas haciéndome como que busco a alguien... para encontrar la que voy a usar para espiarlo...

Encontré la oficina... la 1205... era la adecuada... en la recepción estaba una jovencita sin experiencia...

Y haciéndome la perdida le pregunté ¿De qué es ésta oficina, niña?...

Ella me respondió: de compra y venta de oro...

Ahhh... ya... gracias...

¿Que oficina busca?... me dijo...

La que necesitan una asistente... le respondí

No... no sé... tal vez sea la siguiente...

Bueno, muchas gracias... le dije...

Encontré la oficina perfecta pero cómo le hacía para ir todos los días sin levantar sospechas... me daba vueltas en el pasillo buscando posibilidades... pero nada se me ocurría... pensaba y pensaba... ¿qué puedo hacer.....? ¿Qué puedo hacer?...

Me arme de valor y regresé haciendo como que me interesaba comprar o vender oro... le pregunté a la señorita ¿A cuánto compran el gramo de oro aquí?... e inmediatamente me dio los precios... cuando terminó, le dije que por favor me los anotara en un papel para no olvidarlos...

Me acerque disimuladamente a la ventana, tenía película oscura, nadie me podía ver de afuera y lo más gracioso es que vía todos los movimientos de Luis... era el sitio perfecto... pero como lo hacía para quedarme..

Mientras me rompía la cabeza pensando cómo quedarme... el destino me reservaba algo mejor. En ese momento llegó el dueño de la oficina y le preguntó a la recepcionista si alguien había ido por el anuncio de vendedora...

....y la chica respondió... No... nadie ha venido aún...

Al escuchar esto yo le dije... yo, yo quiero trabajar...

El Señor se alegró mucho y me hizo pasar a su oficina

y comenzó a explicarme lo que tenía que hacer...

A parte de la compra y venta de oro, también vendían bisutería fina y estaban contratando a mujeres que pudieran invertir y vender las joyas... yo hice como si estuviera interesada... y acepté inmediatamente...

Como requisito tenía que invertir $ 300,oo por lo que me dieron un lote de joyas envuelta en un paño de terciopelo ese día comencé a trabajar. Al principio no me gustaba esto de las ventas, pero me daba la oportunidad de poder desplazarme por muchas oficinas haciéndome la tonta queriendo vender las joyas logrando así vigilar de cerca a Luis que ese era mi cometido principal...

Digamos que esta venganza me ayudó a recaudar cierta cantidad de dinero que no esperaba, encontré un trabajo que no tenía planificado y puede hacerme de unos altos ingresos propios... estaba feliz por ello...

En cuanto a Luis lo tenía perfectamente vigilado sabía todo lo que hacía en su oficina el horario que cumplía... sus horas de entradas y salidas; por ejemplo a la hora del almuerzo bajaba e iba a un restaurante cercano donde ya era conocido y pedía sopa del día y ensalada con pollo o carne o cerdo... no era muy estricto comía sencillo para mantener el peso...

Los Jueves después del trabajo jugaba tenis en una cancha cerca de su casa, con los amigos de siempre y los sábados fútbol hasta la noche y luego al cine con su amante...

Los domingos visita a los suegros hasta las 6 de la tarde y luego donde sus papas... hasta las 8 o 9 de la noche...

Uno que otro sábado salían a algún cumpleaños de amigos, o se reunían a conversar...

Luis no tomaba porque le provocaba ir al baño a cada rato y se pasaba con un trago toda la noche... bueno eso ya lo sabía pero últimamente se le había empeorado esa situación... Nunca se le ocurrió ir al médico por este motivo...

Lo vigilé 3 meses... que prácticamente fueron un aliciente para mi vida... ganaba dinero e hice amistades que me ayudaron con clientes y pude mantener un negocio del cual no conocía nada...

Ello conllevaba a tener dinero por lo que pude darme lujitos que quería darme desde hace mucho y no podía porque no había presupuesto cuando vivía con Luis...

Con el dinero que recibía por los chicos y mi sueldo pudimos llevar una vida digamos de clase media alta porque con la venta de las joyas triplicaba mis entradas... Por lo que decidí cambiarme de casa a un lugar mejor y darme una vida diferente a la que vivía con Luis.

Comencé a salir de viaje con mis hijos... paseábamos y la pasábamos muy bien... Ya no extrañaba tanto a Luis... La verdad que esto de seguir a Luis para mí fue de gran ayuda mental y económica...

Pero mi deseo de venganza seguía latente por lo que seguí con mi plan. Pasé a vigilar a su amante... Karina...

Ella salía de su casa a las 9 de la mañana para ir a su trabajo era vendedora en una de esas empresas que venden ropa por catálogo... era líder de un grupo... se reunían los jueves desde las 10 de la mañana hasta las 12 del día...

Así era su día captando personal para las ventas y enseñándoles cómo era el método de trabajo... se pasaba hablando y hablando con esas personas... que aburrido la verdad es que este sí que es el trabajo más aburrido que alguien pueda tener... me inscribí en uno de los grupos para poder seguirla... Sin abandonar claro esta, mis ventas de joyas...

Karina era la típica mujer de clase baja queriendo subir y se había esforzado mucho para estar donde estaba y cuidaba muy bien de su trabajo, de esta forma obtuvo todo lo que tiene un carrito de segunda bien cuidadito una vida supuestamente tranquila... amigas de la misma clase que ella con la sabiduría que les da las ganas de salir de la pobreza.

No sé cómo a ella le iba tan bien, si las ventas eran malas, con los grupos más antiguos, siempre discutía... porque no les daba la mercadería a tiempo...

Uno de esos días se armo un problema muy grande... la ¡descubrieron!

Ella había comenzado a trabajar hace 3 años y un nuevo gerente al recibir las cuentas descubrió muchos faltantes por lo que le pidieron una contabilidad de su mercadería que por su puesto ella no pudo mantenerse en su verdad ya que los papeles no la apoyaban.

Le salió todo lo ruin y mala gente que puede ser una persona por dinero...

Había estafado a mucha gente, se había comprado un carro nuevo y yo me preguntaba ¿de dónde? si gana tan poco... ¡Que ladrona!... pero en fin ese es su problema...

El dueño de la empresa la boto sin más miramientos... y diciéndole que de las gracias por no denunciarla... me alegre mucho no era la mujer abnegada y trabajadora que me la pintaba Luis sino una vil ladrona... ¡como me alegre!

No salió de la casa por muchos días... al bobo de Luis me imagino que le inventó algo...

Después me enteré por uno de mis hijos que le había dicho que salió porque tenía demasiado trabajo y estaba sufriendo de stress... qué risa me dio...

Bueno pero no le dije nada a Luis que siga viviendo su fantasía ya llegará la hora de la venganza...

Pasaron los días y los deseos de venganza se iban diluyendo poco a poco... ya no quise hacerlo mas... Como me iba bien en mis ventas hasta pude poner un local. Mi vida cambió totalmente

Hasta que cierto día que salí a comprar unas láminas para un trabajo de mi hijo... vi a Karina... y la sigo...

Estaba en pleno centro de la ciudad... yo sola y ella acompañada... parecía un vendedor... no pensé mal en ese momento porque como ella trabaja con ese tipo de gente... la seguí solo por curiosidad...

Iba en dirección sur oeste y me pregunté ¿a dónde irá esta mujer? manejaba el carro del padre de mis hijos no se dio cuenta que la seguía a pesar de que iba muy pegada a ella. La calle estaba muy traficada era casi la hora pico y hubo un momento que estuvimos juntas pero ella iba tan entretenida que no se dio ni cuenta de quién era yo...

Al llegar a cierta calle donde el tráfico era escaso bajó la velocidad y frente a una puerta que decía garaje con letras inmensas ella hace sonar el clapson y la puerta se abre.

Esperé a que entraran... y unos minutos después yo hice lo mismo... ese lugar era nada más y nada menos que... un motel... filas y filas de cortinas cerradas... manejé despacio y casi al llegar al final... los encontré...

El hombre la tenía contra el carro y la besaba apasionadamente logré tomarle unas fotos pero unos guardias me dijeron que siguiera...

Cuando vi eso me sentí la mujer más feliz del mundo... tenía las pruebas y me decía al fin Luis va a volver conmigo... yo feliz lo primero que hice fue guardar las fotos en mi computadora... eran nítidas y el perfil de Karina era indiscutible...

Una vez más volvió la sed de venganza... era casi incontrolable... llamé a Luis y le dije lo que había visto... por supuesto que no me creyó... me moría de rabia... y le dije que tenía pruebas... y quiso verlas y le dije ven a verlas...

Mientras lo esperaba abrí mi facebook para publicar las fotos... Pero me puse a leer unos pensamientos que una amiga había publicado y uno de ellos decía...

" LOS CACHOS QUE MAS DUELEN SON LOS QUE NO SE SABEN"...

Esa frase me hizo recapacitar y me dije: es cierto... yo fui la última en enterarme de la infidelidad de Luis... nadie me dijo nada... cuando Luis se fue, comenzaron los amigos a ponerme al día...tuve que dejar de hablarles para no seguir enterándome...

Cuando llego... me pidió las fotos... le dije que era mentira que sólo quería verlo... me insultó me dijo mentirosa y todos los osas... Yo era la persona más malvada en este mundo para él.... Nunca más lo volví a ver... nunca más entró a la casa...

Y así pasaron 10 años y él sigue con ella... nunca le enseñé las fotos de Karina.

Mis hijos ya crecieron son universitarios, el mayor anda enamorado... queriendo casarse...

Luis tuvo un hijo con Karina... fue el dolor más grande que me causó... ya no pude continuar con mi venganza ¿Quién cuidaría a ese niño? si le faltan sus padres.

Pasaron 5 años mas... ya soy abuela mi hijo mayor se casó... soy feliz con ellos, ver lo bien que están en sus vidas... Física y mentalmente...

Todos los días agradezco a Dios por lo feliz que he sido durante todos estos años...

Una noche mi hijo mayor llamó por teléfono... para contarme que su padre está muy mal de salud... que tiene Cáncer y está muy grave...

Ya tengo 45 años y aun me siento joven, con deseos de vivir, de conocer a alguien especial, a un amigo, a un amante que me haga sentir que soy una mujer... con deseos, con defectos, con virtudes...

Conocí a alguien especial y desde ese día nunca más nos separamos...

Un día mis hijos me dijeron que Luis quería verme... que quería hablar conmigo... yo le dije que no tenía nada que hablar con él... que todo estaba dicho...

Mi hijo me mostró una foto de su padre en el hospital... El es un hombre de 50 años el de la foto no era el Luis que yo conocí... era un anciano de 100... me quedé aterrada...

Ante la insistencia de mis hijos tuve que ir... Cuando llegué al hospital la sensación de muerte la sentía por todos lados...

Cuando lo vi... el asco y las nauseas me hicieron retroceder... apestaba la habitación me pusieron una mascarilla para menguar el mal olor...

Ahí pude entrar... cuando Luis me vio lo primero que dijo fue pedirme perdón por lo que me había hecho...

Mirándolo a los ojos le respondí:

No tengo nada que perdonar... Yo te doy gracias... porque me libraste del dolor de verte morir poco a poco... porque no soy yo la que va a limpiar tus suciedades ahora que estás enfermo y no voy a ser yo la que las huela... Yo te estoy más que agradecida porque yo no hubiera soportado verte en este estado todos los días amándote como te amé... Gracias por dejarme porque encontré a una persona que me ama con todos mis defectos y realza mis virtudes... me hace sentir importante y amada... y qué te tengo que perdonar... si después de ti, tuve otra vida y sobreviví... no te necesité... y todo lo bueno que me ha pasado ha sido gracias a ti...

El silencio inundó la habitación Luis permaneció callado mientras hablaba... cuando terminé me di cuenta que había cometido el crimen perfecto.

Mis manos no se ensuciaron, el dolor y la frustración se reflejaron en sus ojos...

Cuando salí de ahí me sentí tan bien... Muchas veces había planeado matarlo... pero nunca pude... después me olvidé y seguí con mi vida... realmente no hice nada... Cuando me dirigía a subirme al carro vinieron a mi mente estas palabras: "Siéntate en la entrada de tu casa y veras pasar el ataúd de tu enemigo"....




domingo, 13 de noviembre de 2011

LA USURERA



Por:  PAMELA FIGUEROA





Eran cerca de las 8 de la mañana, cuando Carmen Rosa llegó a su gabinete de mascotas  para iniciar una nueva jornada de trabajo, pero algo llamó la atención de su olfato,  un olor nauseabundo, putrefacto.
Se apresuró a abrir la puerta  porque pensó que uno de los perros que cuidaba, se había muerto, pero no, todo estaba como debía estar.

Era insoportable el olor, por mas que esparcían desinfectantes, aromatizantes, se abrieron puertas y ventanas para que se ventile, no servia, el olor permanecía.
Pasaron los días y  la pestilencia aumentaba, lo extraño fue que, Clarita,  la dueña  de casa no lo halla notado, era muy quisquillosa,  por lo que Carmen Rosa, decidió ir a preguntarle.

Al llegar a la entrada del departamento,  el olor era irresistible, imaginándose lo peor, llamó a la policía.

Cuando llegaron los gendarmes, les contó que desde el lunes había ese olor y no sabía de donde provenía, hasta que se acercó a la entrada del departamento de arriba donde vive la dueña de casa, que no la ha visto desde hace días cosa rara en ella,  porque siempre bajaba a saludar.

Los policías,  notificaron lo ocurrido a la central, quien les autorizó que hicieran las investigaciones que amerite el caso.  Procediendo a tocar la puerta  de la propietaria del inmueble y  al llamarla por el nombre,  no respondió, decidieron  entrar por una ventana que estaba abierta.

El primer policía que ingresó no resistió el olor,  por lo que tubo que ponerse un pañuelo sobre la nariz para poder realizar su trabajo, luego hizo lo mismo su compañero. 

Se guiaban por el olor, que los  dirigió al dormitorio, todo estaba muy bien arreglado, la cama impecable,  pero de ese lugar salía la pestilencia,  revisaron en el closet, baño, debajo de la cama, no encontraron nada, pero ¡oh... sorpresa!... detrás de un sofá había un bulto, al mover el mueble encontraron el  cuerpo embalado de una mujer, desde la cabeza hasta los pies.
 Llamaron a las autoridades respectivas para que hicieran el levantamiento del cadáver,  también a los familiares o a las personas que pudieran identificar a la difunta. Coincidiendo que era Clara Sarmiento Castro la dueña del inmueble.

Los forenses que examinaron el lugar reportaron que no había desorden, todo estaba en su sitio, era como si la dueña hubiera preparado el lugar para recibir visita.  No había signo de forcejeo, o que alguien halla intentado entrar a la fuerza,  único sospechoso era la ventana  abierta. Presumiendose que por ahí pudo haber entrado y salido el asesino o la asesina, también se encontró en un escritorio 4 libretas de ahorros.

El cuerpo fue llevado a la morgue donde le prácticaron la autopsia de ley,  descubriendo que doña Clarita había fallecido por asfixiada, siendo el arma asesina la misma cinta de embalaje.

En la investigación del caso se presumía que los asesinos era los familiares. Pero al ser interrogados, no se descubrió nada ya que ellos nunca visitaban a su pariente porque  no le gustaba recibir a nadie en su casa.

Todo era una incognita, y  los investigadores se preguntaban:

¿Quién era Clarita?
¿por qué la matarían?
¿A qué se dedicaba?
¿Tenía enemigos?
¿... amigos?
¿Alguien la conocía realmente?

Nadie podía responder estas preguntas ya que doña Clarita era de muy mal genio y no conversaba con nadie en el barrio.

 Cuando se pidieron los estados de cuenta de dichas libretas, se descubrió que, Clarita tenía una doble vida.

La de anciana de barrio que vive sola, nadie la visitaba y que siempre estaba de mal genio, pero era muy respetable por la edad.
 
Mientras que la otra, en otro sitio, era una mujer sin escrúpulos capaz de mandar a golpear o dejar en la calle a cualquiera que no le pagara el dinero que les prestaba a muy altos intereses mensuales.

Este negocio lucrativo, le generaba miles de dolares mensuales,  hacía prestamos con intereses muy altos, siendo sus clientes principales trabajadores de empresas que por tener casa propia, adquirian  hipotecas a través de sus viviendas y cuando se atrazaban con el banco recurrían a la USURERA para salir del apuro.

Doña Clarita logró una considerable cantidad de dinero, la cual la tenía repartida en varios bancos de la ciudad y juntándolo todo se hacían mas de dos millones de dólares, lo que la convertía en blanco de cualquier familiar, amigo o desconocido que supiera de su fortuna.

Pero lo gracioso del caso era que sus parientes cercanos no sabían nada, pensaban que se mantenía con el arriendo del local, nunca se casó, ni tubo hijos, o al menos nunca se habló ni se comentó de eso, lo mas cercano que tenía a un familiar, era un sobrino que vive en Italia quien le enviaba dinero de vez en cuando,  para ayudarla.

Vivia sin  lujos, pero su casa lucía impecable,  siempre andaba muy bien vestida y gozaba de buena salud.

La noticia de este crimen causó mucho asombro en el vecindario, aunque Clarita pasaba desapercibida la mayoría del tiempo, pero cuando se organizaba algún evento en el barrio la  la buscaban para pedirle que colabore con algun regalo o dinero, a lo cual ella nunca se negaba.

Pasaron los días y los días se convirtieron en semanas, luego en meses,  no había ninguna pista que llevara a esclarecer este crimen, por lo que lo iban a dejar como "crimen sin resolver". Pero un inspector recién graduado de la escuela de criminología, fue a dar un último vistaso a la casa y revisando en un escritorio que estaba en la sala, encontró doble fondo en un cajón.

Al presionar con fuerza se calleron unas  50 escrituras de casas que indicaban que Clarita, era la legítima propietaria también una libreta con los nombres direcciones y cantidad de dinero que debía cobrar.  Sumando todo, hacía que su fortuna de dos millones de dolares se incrementara en un 25%, luego de esto la investigación tomó otro rumbo.

Procediendo inmediatamente a investigar a los antiguos propietarios de las casas y a los de la libreta, todos coincidían que odiaban a Clarita, ya que les había hecho firmar una carta de venta de su inmueble, donde constaba que se legitimaba la venta  si se atrazaban en pagarle dos meses o mas, por este motivo muchos  perdieron sus hogares, pasando a ser inquilinos, ya que no les quitaba la casa sino que se las arrendaba.

Ahora la policía tenía a muchos sospechosos, ¿cómo darían con el criminal? todos la odiaban pero se llegó a establecer que ninguno reunía el perfil, para cometer el crimen y además todos tenían coartadas.

Volvieron a la casa de Clarita, para buscar nuevas pistas, registraron por todos lados, incluso entre las paredes, pisos pero nada, uno de los investigadores,  notó que en la cocina, una de las paredes estaba floja, ¿cómo era posible eso?, le dio unos golpes  dándose cuenta que era de madera y no de cemento y  un fuerte empujón bastó para que la pared se abriera.

Era un cuarto secreto, con cuadros de pintores famosos, joyas, dinero, Cristalería fina, lamparas que con la luz reflejaban destellos de  colores, vajillas, copas, vasos, platones, etc era impresionante. pero entre todo ese brillo y lujo,  había algo que no encajaba, era un portafolio negro en el centro de una mesa de marmol.

Al abrirlo, se encontraron muchos titulos de propiedad a nombre de Doña Clara y dos sobres, en uno estaban especificados cada uno de sus bienes todos legalmente notariados dejando como único heredero a su sobrino que vive en Italia, y también le dejaba un poder para que todas las viviendas que había adquirido por medio de la usura fueran devueltas a sus propietarios

En el otro sobre se encontró una carta dirigida a la policía, que decía lo siguiente:

Si encuentran esta carta es porque ya estoy muerta, sólo así, podrían entrar a mi casa.

Yo Clara Sarmiento Castro, en uso de mis cinco sentidos, doy fe de que lo que escribo a continuación es mi verdad, por lo que no quiero que se culpe a nadie de mi muerte ya que la única culpable de la misma soy yo.

Tengo 89 años de edad, viví una vida sin lujos, trabajé desde muy pequeña debido a la pobresa de mi familia, tube hermanos y hermanas pero nunca fuimos unidos, un pedazo de pan era motivo de pelea,  la sobrevivencia era el objetivo.

Debido a esto y a los maltratos que fui sometida desde muy pequeña, decidí no sufrir mas y comencé a trabajar y ahorraba cada centavo que conseguía, hasta que cuando cumplí 16 años conocí a una mujer que prestaba dinero, nunca le hable ni le dije que me enseñara, solamente me limitaba a observarla y fue así como comencé mi negocio.

Primero prestándole a los amigos, como vendía lotería y recorría muchos lugares me fui haciendo conocída de mucha gente la cual tenía problemas económicos a quienes yo les decía que conocía a alguien que les podía prestar dinero pero siempre y cuando le devolvieran con el 20 % de interés.

Así comenzé mi negocio, haciendome conocida por lugares donde no me conocían ni yo conocía a nadie, cada vez eran mas altas las cantidades de dinero que me prestaban y cada día incrementaba mi capital.
Fui muy feliz, viendo como aumentaban mi dinero, desde que comencé a ahorrar solo hice dos retiros en mi vida, el primero fue para comprarme la casa donde vivía y el otro fue para darle a mi sobrino y se vaya a Italia.
Toda mi riqueza está en los bancos, mis libretas de ahorro y este cuarto son mis tesoros mas preciados, es por lo que viví y por lo que nunca me casé, pensando que esto era lo único que necesitaba para ser feliz.
Acumulé tantos  bienes a través de la usura, que me  convertí en una mujer sin escrúpulos, indiferente al dolor, a las  necesidades de los seres humanos.
Me aproveché de toda ocasión para sacar beneficios a mi favor, de  las personas que me buscaban con el fin de  conseguir dinero que yo les facilitaba rápidamente firmándome un pagaré o una carta de venta que hacía efectivo si se atrazaban dos meses.

De esta manera me apropié de sus viviendas, llegando a tener mas de 50 casas.  Pero a llegado el momento de parar con todo esto, a pesar de que tengo excelente salud, como dice mi doctor que hay Clarita para muchos años mas, he decidido ya no seguir viva y acabar con mi negocio.

¿Por qué? Porque han surgidos sentimientos que nunca tube ¡CULPABILIDAD! SI, Culpabilidad, ¡REMODIMIENTO! esto es lo que me impide siguir haciendo lo que he hecho por muchos años.

No sé quien los implantó, nunca he asistido a una iglesia, tampoco he escuchado de Dios, ni de bondad ni de maldad, siempre he vivido sola y nunca he dejado entrar a nadie en vida, ni en mi mente algo que me halla  hecho cambiar mi manera de pensar.

Pero me imagino que ha de ver sido un Dios bueno que me redargulló, haciendome dar cuenta lo mala que he sido todos estos años. 

Pero mi naturaleza de maldad, no permitió que parara, sino que seguí haciendo mis negocios, no pude luchar con el placer que siento cuando la gente viene a mí como si fuera yo su última esperanza y me suplican, lloran, ruegan  para que les preste unos cuantos dólares.

Esto es lo que me mantenía viva, con buena salud y con deseos de seguir.  Ahora se que esto no está bien, he descubierto que soy la encarnación de la maldad, nadie en este mundo pudo detenerme,  sólo ese Dios que no conosco,  implantó en mi, conciencia haciendome notar mi perversidad.
Como nadie puedo detenerme, yo misma lo hice, contraté los servicios de un asesino a sueldo, al cual le pague cien mil dólares para que me matara de la siguiente manera:
1.-  Le dije que viniera a las 12 de la noche del sábado
2.-  Que entrara sin hacer ruido ya que encontraría todo abierto
3.-  Que no tocara nada hasta llegar a mi dormitorio yo estaría en la cama
4.-   No pondré resistencia ya que me tomaría unos traquilizantes    
       para no forzagear.
5.-  Que me embalara desde los pies a la cabeza apretándome muy fuerte y me dejara asfixiar
       lentamente  y si yo le pedía que me soltare, que no lo hiciera.
6.-  Que si la cama se destendía la vuelva a tender
7.-  Que cuando ya esté muerta me ponga detrás del mueble del  dormitorio, para que no se
       vea desordenada la casa.
8.-  Que se fuera igual como vino, sin llamar la atención
Elegí esta forma de morir ya que siempre tube miedo de morir asfixiada.  

Les pido perdón a todas las personas que hice daño y ojalá Dios pueda perdonarme.

CLARA...


viernes, 8 de julio de 2011

EL CHICO DE LAS REDES


Por: PAMELA FIGUEROA

Cuando era una adolescente, conocí a un hombre hermoso,  su pelo era dorado, su piel bronceada brillaba, era alto, fuerte, muy parecido al príncipe azul de la  cenicienta.  Estaba en un bote tiraba de unas redes y cuando hacia fuerza para sacar la pesca, sus músculos se formaban perfectamente en su cuerpo. Creo que era la primera vez que pensaba sobre la apariencia de un hombre. Pero lo veía y me parecía, simplemente perfecto.
Tenía 12 años cuando lo conocí, iba a pasar unos días de mis vacaciones  a la casa de mi abuelo en Sin Bocal, un pueblo cerca de las playas de Manabí.  Mi abuelo era agricultor, pero en esos años estaba el boom de las Camaroneras en el país y todas las personas con propiedades por esos lugares cambiaron la agricultura por la acuacultura.
Los sembríos de frutas, vegetales, gramíneas incluso los árboles, habían desaparecido. Mis hermanas que estaban junto a mí, se dieron cuenta enseguida e hicieron el comentario apenadas… Era como andar entre dos ríos, el camino era angosto solo pasaba un carro a la vez. Porque al lado derecho  y al izquierdo había agua.
Era impresionante ver el cambio, filas interminables de piscinas, parecía que nunca se acabarían.  Cuando estábamos cerca del chico de las redes me emocione porque mis hermanas y mi papá lo conocían incluso lo llamaron por su nombre  ¡Rubén, Rubén!, pensé “estoy  a  punto de conocerlo”. No lo puedo creer…
El no escuchaba, estaba tan concentrado en su trabajo que no miraba a otro lado que no fueran sus redes.  Cuando ya estábamos  mas cerca nos escucho y miró, dijo sorprendido: ¡hola!, los esperan en la casa… ¡te llevamos! le dijo mi hermana mayor, pero no aceptó porque estaba mojado.
Seguimos nuestro camino y ya eran como las cinco y media de la tarde me puse de espaldas para verlo mientras nos alejábamos y me volví a decir que hermoso que es.  Me alegré mucho saber que mis hermanas lo conocían porque eso significaba que lo volvería a ver. Y pensé es guapo y mis hermanas no son ciegas, a ellas también les ha de gustar y  ahí no tendría ninguna oportunidad con él porque son mayores que yo y no se fijaría en una chiquilla de mi edad.
Hice una mueca pensando en ello, pero dije, en fin… Recordaba que de pequeña había ido a la casa del abuelo,  era una típica casa de campo, grande con muchas habitaciones y hamacas el servicio higiénico estaba a un costado y sólo había uno, o sea que se hacía turno para entrar.  Ja ja ja
Después de seis horas de viaje, llegamos, nada estaba como lo recordaba, la casa de madera ya no existía, vivían en una casa de cemento, grande con ocho dormitorios y baño en cada cuarto, una sala espaciosa el comedor tenía una mesa impresionante como para unos veinte y pico  comensales. Increíble.  Pensé que ahí comían los empleados y por eso era tan grande.  No pregunté nada, solo me limité a observar.
Salió a recibirnos el abuelo, su esposa, y muchos tíos que no conocía. Mis hermanas felices gritaron ¡abuelo! ¡tío! ¡tía! Y todos me señalaban ¿esta es Pamelita? ¡Qué grande que esta! Ya es toda una señorita, besos van besos vienen, abrazos, risas, sorpresas y así poco a poco terminaban los saludos.
Nos llevaron al dormitorio donde nos íbamos a hospedar era grande tenía cuatro camas impecables, todo estaba nítido, el baño, grande, limpio, yo realmente no quería ir porque no soy amante del campo y no me gustan las incomodidades,  si me hubieran permitido elegir  me hubiese quedado en casa, pero mi mamá quería descansar de tanta gente ya que éramos cuatro mujeres y un varón.  Solo nos mandó a nosotras con mi papá y ella se quedó con mi hermano en casa.
Pero en fin ya habíamos llegado, no me desagradó para nada la casa todo estaba bonito ni parecía que estábamos en el campo, lo único malo era que no teníamos televisión en el cuarto.
Nos bañamos, nos cambiamos de ropa porque el camino era polvoroso y estaba dañado, llegamos cansadas. Pero como éramos jóvenes y bellas no nos importaba porque sabíamos que nos esperaba una noche increíble, nos habían preparado una fiesta de bienvenida y no nos la podíamos perder.
Cuando estuvimos listas, salimos a la sala, donde estaba el abuelo y nos dijo que pasáramos  al comedor. En la mesa, estaban servidos platos con la especialidad de la casa, sopa de gallo, también había queso manaba, sal prieta, patacones, seco de gallina, maduros asados, jugos, dulce de guineo,  ajonjolí, etc… Era un banquete típico del campo.
Las veinte y ocho sillas que había en el comedor, poco a poco se fueron llenando, conocí muchos parientes  tíos, primos, todos se dedicaban a la siembra del camarón. Y me respondí la pregunta que me había hecho cuando llegué al ver una mesa tan grande. Era así de grande porque mi abuelo tenía 24 hijos, y cuando lo  visitaban no solamente llegaban ellos, sino que traían a toda su familia y esa mesa que era inmensa no alcanzaba para tanta gente.
Seguían llegando los parientes a saludarnos, felices todos por nuestra visita. No esperaron mucho para armar la fiesta, la música, el baile comenzó enseguida, unos estaban en el comedor, otros en la sala, todo era perfecto, la comida no falto, ni la caña manabita,  se la tomaban como agua. Era perfecta la noche, cualquier cosa era motivo de risa.
Me senté en un mueble a disfrutar de la fiesta pero poco me duró la sentada, enseguida me sacaron a bailar, realmente estaba felíz de estar ahí. Pero sentía curiosidad por saber quien era el chico de las redes,  dónde vivía, si era pariente o empleado, no sé.  Solo sé que no fue a la fiesta y me sentí decepcionada.
Ya eran las tres de la mañana cuando paró la música, la gente borracha se iban a sus casas, unos se acomodaban en los dormitorios, otros en los muebles de la sala, toda la casa quedó desordenada con platos sucios, vasos en los pisos y llena de parientes.  Tenía un arduo trabajo la persona que la arreglaría.
En el cuarto antes de acostarme me acordé nuevamente del chico de las redes y pensé… tal vez es un empleado de mi abuelo y por eso no lo invitaron ¿qué será?…. Me preguntaba… ¿por qué no habrá venido? En fin… cerré los ojos y me quede dormida.
Eran las ocho de la mañana cuando me desperté, con el canto del gallo y las gallina que cacareaban llamando a sus pollitos, me agradó despertarme con esos sonidos, fui al baño me bañé, me vestí y salí.
En la sala todavía estaban dormidos algunos parientes, pero en la cocina se escuchaba el rose de los platos con las cucharas, cuando fui, vi que era Susanita y mi abuelo me acerqué y nos saludamos con beso. Me sirvieron una taza enorme de leche, con patacones, queso, sal prieta, maní picado y jugo.  ¡Que rico desayuno! me quedé satisfecha.
Mi abuelo me preguntó, que si lo quería acompañar a ver las piscinas y le dije que bueno. Nos fuimos en su camioneta, el día estaba radiante, el sol en su esplendor, corría una briza agradable, todo era nuevo para mi, el abuelo me respondía todo lo que le preguntaba.
Cuando teníamos cerca de medía hora de recorrer las piscinas paramos en una cabaña alta y me dijo que ahí vivía una hija, la fuimos a saludar.  Primera vez que la conocía era muy parecida a mi papá hablamos poco pero me agradó conocerla.
Nos volvimos al carro y seguimos el recorrido, llegamos a otra casa, esta era mucho mejor que la anterior, tenía tres pisos, paramos y mi abuelo alzó la voz y dijo: ¡Rubén!, !Rubén! y frente a mí estaba el chico que me había impresionado cuando llegue a esas tierras.  No podía creerlo, me sudaban las manos, me puse nerviosa, cuando se acercá  saludar a  mi abuelo con un abrazo y le dijo ¡hola papá!, ¿cómo está?.
Al escuchar esto, qué decepción, comprendí, el chico de las redes, mi príncipe azul, era mi tío. El  me conocía de chiquita pero yo no me acordaba de él. Aparentaba ser un chico de veinte, pero en realidad  tenía como treinta años, estaba casado y tiene tres hijos.
Qué decepción mas grande me lleve, aunque estuve mas de 15 días en la casa del abuelo no  volví a verlo mas, cada vez que iba a la casa me retiraba al dormitorio y como yo no era nada especial para él nunca preguntó por mí.
Hace dos años lo vi, nos saludamos como familia, ¿cómo esta tu mami, tus hermanos? Y yo respondía “bien gracias, saludos a la familia. Y nos despedimos.  Tiene como sesenta años y yo me acerco a los cuarenta pero sigue siendo un hombre atractivo a pesar del tiempo.

martes, 22 de marzo de 2011

UN ALMA DESESPERADA

Puerto Inca
Cuando contamos leyendas, siempre creemos que pasaron en la época en que los Españoles invadieron América y se transmitieron de generación en generación, hasta llegar a nuestros días, pero hoy quiero contar una, que tal vez al leerla les recordará a la llorona de siglos pasadas, pero ésta ocurrió a finales del siglo XX.

Me contaron que por aquella época vivía una hermosa mujer de 25 años, llamada Carmen, era casada con un jóven emprendedor que juntos administraban una pequeña residencial a las afueras de Puerto Inca. El lugar era muy acogedor, lo que mas dinero les dejaba era el restaurante donde preparaban ricos churrascos, mariscos, yapingachos, cangrejos, etc... era la parada fija de todo aquel que se dirijía a Naranjito, Pasaje, Machala a todas esas zonas bananeras de nuestro país y también los que iban  a la sierra por la vía del cajas.

miércoles, 16 de febrero de 2011

AMAR.VIVIR Y MORIR

Por: Pamela Figueroa



Hace mucho tiempo conocí a una persona, que ahora es mi mejor amiga, cuando me la presentaron yo estaba pasando por un momento difícil en mi vida, lloraba y no había nadie que me consolara. Ese día me dijo: -Te voy a contar una historia-.

Miriam es una hermosa mujer de 71 años, con su mente muy lúcida, su físico, es de una mujer distinguida, su piel blanca como porcelana, muy bien cuidada a pesar de la edad, es alta, nunca pasaría desapercibida porque tiene ese don aire de distinción.

Vive con su actual esposo, en un departamento frente al río con una vista espectacular, hace que te sientas parte del paisaje.

Me sirvió una taza de café, unos bocaditos y se sentó cómodamente en un sofá, tomó un sorbo de café, me miró y sonrió, hubo silencio, mientras se acomodaba.

miércoles, 19 de enero de 2011

PINTADO...... UN COMPAÑERO ESPECIAL

Por: Pamela Figueroa

Pasan los días y sigo recordando momentos de mi adolescencia, fui muy feliz con mis compañeros de clase, claro que cometimos muchos errores, pero también muchos aciertos, todo era felicidad cualquier cosa nos causaba gracia y de todo hacíamos una fiesta.

Recuerdo con cariño a un compañero, él era especial, ahora lo sé ver por la calle, es de mi edad y poniéndome a pensar nunca me he detenido a preguntarle ¿cómo está? o ¿cómo le ha ido en la vida?, simplemente me he limitado a saludarlo.

Solamente fuimos compañeros un año, pero muchos de los días que pasamos con él quedaron para recordarlos ahora que ya vamos para la vejez, y cuando me reuno con los amigos de aquella época siempre los traemos a conversación con mucho agrado y nostalgia.

Dice el refrán recordar es volver a vivir, y es bonito volver a vivir esos momentos felices, y uno de ellos fue haber conocido a Pintado, que era un chico especial, no solamente por su carácter sino también por su físico.

De piel oscura pero no de raza negra, su cara ovalada y de cachetes grandes,su rostro tenía forma de pera por lo que se ganó el sobrenombre de E.T.(iti), ...cómo lo molestábamos!, ...se reía, creo que estaba consiente de que era feo, era muy inteligente porque si se molestaba hubiéramos seguido con la burla; recuerdo que esa etapa fue corta porque después lo llamábamos por su apellido, y mas en tiempo de aportes y exámenes. (jajaja)

COMO FINGIR LA VIRGINIDAD

Por: PAMELA FIGUEROA

María es una chica hermosa de ojos castaños y cabellos largos ensortijados tiene apariencia de niña tímida, sus ojos reflejan dulzura, su piel es blanca y tersa, aunque no es muy estudiosa, tiene muchos amigos.

Ese día llevaba puesto un vestido fucsia de tiras y zapatillas plateadas, su cabello ensortijado rozaba sus hombros.

Estaba sentada fuera de la dirección junto a otros chicos esperando a la directora, quien le diría si habían aprobado o reprobado el año.

Sale la secretaria, mujer de unos 50 años con gafas vestida de poliéster gris, dice:

* María Pérez puede pasar.

UNA TARDE DE LLUVIA

Por: Pamela Figueroa

La tarde llega y está lloviendo a cántaros, estoy sentada frente al computador, no sé si entrar al cara de libro (facebook en ingles), al MSN o a Hotmail,  me siento con deseos de hacer algo diferente, pero no sé que es… busco en internet y no encuentro nada que me interese, voy a mi correo y solo encuentro fotos de amigos, de sus logros, de sus hijos, de sus viajes.
Nada me ánima, pero a pesar de tanta tecnología que tengo frente a mí, me doy cuenta que no se compara con la imaginación y los sueños del ser humano y una máquina no podrá ocupar nunca nuestros pensamientos ni esos momentos inolvidables que tuvimos cuando éramos niños.

Me serví una taza de café, prendí un cigarrillo y me paré frente a la ventana y al hacer estos movimientos… me trasladaron al pasado, fueron como si ya los hubiese vivido.